Sobre el plan gótico original del convento se realizaron transformaciones posteriores como el claustro grande, que recuerda al barroco romano. Destaca la distribución de las galerías con arcos sobre machones y pilastras, muy alejada de los esquemas típicos de los patios granadinos. Tiene dos escaleras, de gran interés: la principal, de tipo imperial, y la auxiliar; destacan en ambas sus bóvedas decoradas.